El experto opina "Covid-19: estado de alarma y ERTE"

17 de marzo de 2020 Noticias

La declaración del estado de alarma ante la crisis sanitaria ha provocado que muchos clientes del despacho nos planteen qué pasa con la obligaciones contraídas por la empresas con sus proveedores y, en particular, con los trabajadores, con las cargas sociales, ya que se ven obligados a cerrar y los ingresos serán nulos o disminuirán drásticamente.

Muchos nos preguntan si se les puede dar vacaciones. Particularmente creo que las vacaciones no solucionan la cuestión del desequilibrio económico sufrido por la empresa al tener que cerrar y ver disminuir sus ingresos, ya que el coste laboral va a ser finalmente el mismo. 

Es más, podría darse el efecto contrario. Si el empresario estableciera vacaciones por estado de excepción, unas vacaciones forzosas para el trabajador no contempladas en el calendario laboral, se podría considerar un fraude de ley, ya que el confinamiento es para todos los ciudadanos del país. Consecuentemente, podría generarse un conflicto laboral, a resolver ante los tribunales, por la más que probable impugnación por parte del trabajador.

Otra cuestión a considerar que desaconseja tomar esta medida es la limitación temporal. De entrada, el estado de alarma está pensado para 15 días pero, ¿qué pasaría si el Congreso de los Diputados lo prorrogara más de 1 mes?

Particularmente opino que la mejor solución para ajustar los desequilibrios económicos con la plantilla de la empresa la ofrece el propio Estatuto de los Trabajadores, mediante los Expedientes de Regulación de Empleo, temporal o no (ERE o ERTE).

Efectivamente, el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores faculta a la empresa para suspender TEMPORALMENTE el contrato de trabajo de sus  trabajadores ante la falta de ingresos, cierre y abstención laboral obligatoria por el estado de alarma decretado. Y este es el escenario actual, una situación de fuerza mayor imprevista por la empresa.

La empresa se acoja al ERTE por causas de fuerza mayor podrá saltarse el periodo de consultas y solicitar el cierre temporal ante la autoridad laboral competente de su Comunidad Autónoma. En cinco días -siempre que el próximo nuevo decreto del Gobierno no establezca lo contrario- si se acepta o no el ERTE. Si la resolución es afirmativa, si se acepta el ERTE por la autoridad laboral, la empresa comunicará la inactividad y duración del cierre al SEPE.

Durante el periodo de vigencia del ERTE, los trabajadores continúan estando dados de alta en la Seguridad Social, pero con el contrato en suspenso. La empresa seguirá cotizando por ellos, pero los trabajadores deberán o podrán pedir el subsidio por desempleo. Los trabajadores conservarán su antigüedad, su puesto de trabajo, categoría y deberán ser readmitidos, de manera obligatoria, cuando la situación de fuerza mayor finalice. Otra ventaja es que el ERTE no tiene límite de tiempo, durará el tiempo que duré el estado de alarma, 15 días o dos meses…. 

Ignacio Lizán, Abogado laboralista, Compliance Officer Assistant (Lizán Abogados)

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