Introducen chips como sensores mecánicos dentro de óvulos para medir las primeras fases de desarrollo

2 de junio de 2020 Noticias

Un equipo científico liderado por científicos del CSIC en el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM) ha fabricado e introducido chips dentro de células vivas, para detectar los cambios mecánicos que se producen en las etapas tempranas del desarrollo. El chip funciona como sensor mecánico y es extremadamente minúsculo: mide apenas 22 por 10,5 micrometros y tiene un grosor de 25 nanometros. Tiene una longitud 3 veces más pequeña que el diámetro de un cabello humano, y un grosor tres veces menor que el de un virus como el SARS-CoV-2.

Los científicos han inyectado el chip junto con un espermatozoide en el interior de un óvulo de ratón, para estudiar las etapas tempranas de la fertilización.

Con el chip dentro, han podido medir las fuerzas que reorganizan el interior del óvulo, es decir, su citoplasma, desde que se introduce el espermatozoide hasta que se divide en dos células.

Este trabajo de investigación básica es un trabajo conceptual, un “proof of concept”, que demuestra la viabilidad de este sensor mecánico en el interior de una célula. 

También, otra gran contribución del trabajo es el estudio fundamental de los primeros estadios del proceso de fertilización. En este sentido, se ha comprobado en este trabajo que la mecánica del embrión de ratón en su fase inicial es similar a la mecánica de los embriones humanos. Por tanto, este trabajo puede tener interés futuro para medicina de fertilización, pero también para el estudio de enfermedades relacionadas con algún problema de malformación en los procesos iniciales de formación del embrión. (ver nota de prensa completa

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