Opinión "¿Economía circular?"

9 de septiembre de 2020 Noticias

Cada día más estamos oyendo hablar de Economía Circular, Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Pérdida y Desperdicio o despilfarro Alimentario (PDA), Trazabilidad, Huella de Carbono…

Todos ellos son “vocablos” o “acrónimos” asociados generalmente a los conceptos de optimización, reciclaje y ecología, o lo que sería una aproximación a una serie de acciones en pro del ecologismo, entendiendo a éste como un movimiento que defiende la protección del medio ambiente y el equilibrio entre la acción del hombre sobre la relación del resto de seres vivos entre sí y con el medio en el que viven y vivimos.

Así pues, existen diferentes “líneas de acción” que convergen en un objetivo pro-ecologismo y se basan en promover y apostar por un estilo de vida. Un estilo de vida más cercano al ciclo de vida de la naturaleza. Tratando de lograr una mayor integración en ésta.

El sistema económico actual, fruto de la evolución del sistema capitalista como paradigma de un modelo consumista, promueve la producción de bienes y recursos en un escenario de corto plazo.

[¡Ojo! lo apunto como ejemplo y creo que válido, pero un modelo no capitalista puede ser tan válido como el primero. Simplemente se trata de que el más agresivo y desregularizado es el capitalista y por tanto es el mejor ejemplo.]

Este modelo de gestión de recursos, ligado a la producción de bienes y servicios, se “enroca” en un espiral que termina por potenciar el consumo y requerir, por tanto, mayor producción y consumo de recursos en ciclos cada vez más cortos.

Paradójicamente, la naturaleza sostiene ciclos de vida de distinto horizonte, pero se orienta al largo plazo, en un equilibrio “perfecto” en su globalidad aunque con incidencias de detalle.

En el medio natural no existe la basura. En la naturaleza no encontramos vertederos. Ello es porque todos los elementos cumplen una función y son reutilizados.

Vamos a tratar de desgranar el concepto de uno de estos vocablos: lo que se ha dado en denominar Economía Circular, como concepto económico.


Lo que tiene de “circular” tiene que ver con un estilo de vida personal, social, laboral, industrial, etc. donde el concepto de reciclaje tiene un peso específico importante, por más que no es el único. Obviamente el mejor ejemplo, como escenario, es el industrial, donde promover acciones orientadas a aplicar el modelo cíclico vital de la naturaleza, se materializa por vía de :

  • La reutilización de recursos y materiales provenientes de productos anteriores (reciclados) à donde se convierta en recurso a un residuo.
Ejemplo: el vidrio. Las botellas se recuperan por completo, pero el vidrio se puede tratar: triturado se utiliza en construcción, pavimentación, aislamiento…
  • Se promueva un “segundo uso”: sino lo es del producto completo y para cubrir la misma necesidad para el que fue fabricado, que sí lo puedan ser partes o componentes del mismo, reintroduciéndolos en un nuevo proceso productivo.
Ejemplo: un motor de bombeo de agua de una lavadora.
  • La optimización de procesos de fabricación de forma que se reduzca el gasto en recursos y energías no renovables eliminando el uso de combustibles fósiles.
Ejemplo: calentadores solares para el agua de piscinas donde se utilizan paneles que filtran el agua en microconductos expuestos al sol.
  • Economía funcional: propone promover el uso ante la propiedad y substituir la venta por el alquiler de los bienes. A la finalización de la vida útil o función principal del producto, éste vuelve a su fabricante quien se encarga de revisarlo y reacondicionarlo para su reincorporación a su “vida” productiva, o reutiliza las piezas válidas para reincorporarlas a procesos de fabricación.
Ejemplo: alquiler de recursos de movilidad en grandes ciudades (¿bicicletas?).
  • Eco-Concepción: en función del producto fabricado, se considera su impacto ambiental y se aborda su diseño y fabricación bajo dichas premisas.
Ejemplo: uso de materiales biodegradables en la fabricación de envases para “delivery” en supermercados y restaurantes.
  • Valorización:  aprovechar energéticamente aquellos residuos no reciclables.
Ejemplo: la biometanización es un proceso de descomposición orgánica por biodigestión sin oxígeno. A partir de la basura orgánica (el 5º contenedor –el marrón-) se obtiene biogás, que es inyectado en la red de distribución de gas para uso doméstico.
  • Ecología industrial y territorial: establecer la organización industrial de un territorio para gestionar óptimamente stocks, energía, servicios y flujos de materiales. Se trata de que en polígonos industriales o territorios con peso específico común de determinada actividad, la Administración debe cuidar de facilitar la coordinación de esfuerzos destinados a promover la economía circular.
Ejemplo: ¿Sabías que partir de la piel de naranja, de la de plátano o del café se fabrican telas, papel o hilo? Determinados territorios con predominancia de cítricos y elaboración de zumos ya aúnan esfuerzos para disponer de la recogida de residuos que anteriormente requerían un esfuerzo energético no de reciclaje sino de eliminación, y ahora obtienen un beneficio de su recogida para reciclarlos.

El término ‘Economía’ unido al de ‘Circular’ es el que lógicamente pretende unir el rendimiento al reciclaje. No exclusivamente por una concienciación ecológica de los “actores” industriales (que también debería estar omnipresente) sino para agregar de forma natural el factor beneficio al de benefactor para el medio ambiente y la sostenibilidad del planeta.

No hay que perder dinero para ser ecológico. Multitud de iniciativas, buena parte de ellas (no todas) soportadas en tecnología, se encargan de aportar, día a día, soluciones de mejora en procesos de fabricación y de negocio, que además… son respetuosas con el medio. El de todos.

En el sector hostelería no podemos ni debemos quedar al margen de la Economía Circular. Solo es preciso encontrar las fórmulas, las acciones y los ámbitos en los que nos encontremos más cómodos para incorporarnos a estos nuevos modelos y este nuevo estilo. También porque cada día en mayor grado, así se nos va a exigir.

¿Hace falta aplicar la modelización de la Economía Circular no solo en el ámbito industrial? Si. Pero fundamentalmente hace falta que cada uno encuentre su lugar en dicho «círculo» : en cada uno de los círculos que puede dibujarse en cada sector de actividad y en cada circuito de procesos de sostenibilidad. De la mejor forma:como estilo de vida en lo personal y como fuente de recursos en lo laboral.

Solo hay que buscar, imaginar… y reutilizar: también las ideas.

Carles Llorens 
Director de CHEFPROVIDER – Software para el sector hostelería

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