Opinión “Hacia un modelo de energía distribuida”

1 de julio de 2021 Noticias

El modelo energético español actual, centralizado, en manos de unos pocos, basado en grandes centrales no siempre medioambientalmente sostenibles y con una energía que tiene que viajar kilómetros de red desde donde se produce hasta donde se consume, tendrá que cambiar los años próximos. Ya no se trata si es su voluntad o no, sino que tanto la política común europea como los agentes políticos, económicos, energéticos y sociales apuntan hacia un nuevo modelo sustentado en las energías limpias y renovables, mucho más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. En 2050 debemos tener un sistema energético 100% renovable donde los combustibles fósiles actuales no tienen cabida.

Un modelo energético basado en fuentes de energía renovable, a diferencia de lo que ocurre en el modelo actual, no necesita grandes centrales para fabricar electricidad, con lo que se produce una gestión de la producción energética de manera distribuida. La ciudadanía podrá ser activa y dotarse de captadores energéticos en su casa o invertir en equipamientos colectivos a escala comunitaria. De esta manera, una gran parte de la energía utilizada podría ser captada por las personas que hacen uso a través de la autogeneración.

El modelo distribuido acerca la producción y el consumo de la energía mediante la creación de redes descentralizadas, democratizando la economía. Un apoderamiento de la ciudadanía que podrá consumir, generar, compartir, almacenar y vender la energía.

El boom de la fotovoltaica

El nuevo marco jurídico español, claramente marcado por el europeo, ha permitido en los últimos meses una nueva proliferación de las instalaciones solares fotovoltaicas, tanto en el ámbito doméstico como empresarial. Cada vez resulta más habitual encontrar en los tejados generadores energéticos de autoconsumo y este hecho irá a más, en línea con la creación del nuevo modelo energético distribuido que hemos señalado anteriormente.

También se han encendido algunas luces de alerta frente a los grandes macroproyectos de huertos solares con hectáreas y hectáreas de placas fotovoltaicas de gran impacto visual. Nada más lejos de la realidad, será inevitable la necesidad de disponer de huertos solares, sin embargo, también es cierto que primero habría que llenar los tejados, para posteriormente, si es necesario, crear un sistema de huertos solares correctamente dimensionados y distribuidos a la necesidad real del territorio.

El otro gran reto mayúsculo asociado al boom de la fotovoltaica será evolucionar las baterías para hacer económicamente beneficioso la acumulación de la energía no utilizada al momento para su uso posterior, bajando el coste y mejorando su rendimiento actual.

Compartimos la energía: las comunidades

Cada hogar y cada empresa es particular. Primero por su consumo energético, después por las dimensiones y características de su cubierta. No siempre la mejor solución es el autoconsumo individual, a veces esta solución implica compartir y crear una comunidad energética para un mayor beneficio común.

La comunidad energética es una nueva figura en la cadena de valor socioeconómico del sector energético y un nuevo actor en el gran abanico de escenarios de la transición energética. Es una asociación, cooperativa, o cualquier otra entidad jurídica que esté controlada por miembros locales sin ánimo de lucro y dedicada a actividades en el sector energético con el objetivo principal del beneficio local.

Los requisitos legales para realizar una comunidad energética son compartir una fuente de energía renovable, que sus miembros no disten entre sí más de 500 metros y que compartan las primeras cifras en el registro catastral. A partir de ahí, se pueden constituir como tal para generar conjuntamente su propia energía renovable y cercana de la que se beneficiarán conjuntamente.

Un reto de mañana, hoy

Un buen dimensionado, un buen encaje con las necesidades reales del consumidor y un nuevo patrón de consumo es básico para el correcto funcionamiento de una instalación fotovoltaica, ya sea a escala particular como comunitaria, ya sea a escala doméstica como empresarial. Este valor añadido y saber hacer es primordial que la aporten profesionales adecuados, tanto en la ingeniería como en la correcta y segura instalación, los cuales asesoren correctamente al cliente. Pues el siguiente paso en la generación energética es la adecuación y optimización de la instalación y los aparatos eléctricos.

Los tiempos están cambiando y el nuevo modelo energético ha venido para quedarse. Aún quedan retos por delante y aún quedan encajes para hacer, pero el autoconsumo es un reto del mañana hoy. Nos aporta de entrada una energía más barata, sostenible y cercana, a la vez que nos permite una autonomía energética y libera la demanda energética en la red.

A menudo a empresas como BEF Energy nos piden si ponemos placas fotovoltaicas y se equivocan. No se trata de colocar placas por colocar, ni a cuantas más mejor. Evidentemente cuando hace falta las colocamos, pero por encima de todo hacemos un asesoramiento, analizando la necesidad real del cliente, un correcto dimensionado, una amortización coherente y las diferentes posibilidades técnicas y su aplicación de forma gradual para, finalmente, ofrecer la solución óptima llaves en mano.

Economía y medio ambiente ahora van de la mano gracias a la autogeneración energética. ¿Das el paso?

Ricard Vinyets Cid 
Socio Gerente
BEF Energy 

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