Sant Cugat del Vallès da un paso adelante en su posicionamiento como ciudad innovadora con la aprobación inicial de la nueva ordenanza reguladora del Sandbox Urbano - Entorno Controlado de Pruebas de Sant Cugat del Vallès. Se trata de un instrumento pionero que permitirá experimentar y validar soluciones innovadoras en entornos reales bajo supervisión municipal y con seguridad jurídica.
Un entorno real para probar soluciones con impacto público
La nueva ordenanza regula el procedimiento para que empresas, emprendedores, centros de investigación, universidades u otras entidades públicas y privadas puedan desarrollar pruebas piloto, ensayos o test de productos, servicios o modelos innovadores utilizando recursos urbanos reales: espacios públicos, infraestructuras o eventos del municipio.
Los proyectos que se podrán acoger deben tener como finalidad la búsqueda de soluciones inexistentes o poco desarrolladas en el mercado, con capacidad de generar impactos positivos en los servicios municipales, el tejido productivo o la resolución de retos públicos.
La ordenanza establece un marco de aplicación transversal orientado a dar respuesta a los principales retos urbanos, con especial incidencia en la sostenibilidad ambiental, la movilidad, la eficiencia energética, la salud, la digitalización y la gobernanza, así como en ámbitos como la ciudad inteligente, la economía circular, la vivienda, la inclusión social, la atención a colectivos vulnerables.
Un modelo ágil, flexible y sin coste para los promotores
Uno de los elementos más destacados del Sandbox Urbano de Sant Cugat es la simplificación del procedimiento de acceso. El sistema se basa en un único trámite electrónico, mediante la presentación de una memoria llamada Protocolo de pruebas, en la que el promotor define el proyecto, la metodología, los riesgos y el espacio propuesto.
A diferencia de otros municipios, toda la ciudad se convierte en potencial espacio de pruebas. Es el propio promotor quien propone la ubicación del proyecto, mientras que una Comisión de Valoración municipal evalúa su idoneidad y establece, si es necesario, condiciones específicas.
La ordenanza fija también un plazo de resolución breve y ágil, con un máximo de tres meses, y establece que la participación en el Sandbox no tendrá coste directo alguno.
Sant Cugat, ciudad de innovación y experimentación
Con esta ordenanza, Sant Cugat consolida un modelo de ciudad basado en el conocimiento, la tecnología y la colaboración público-privada. La iniciativa se enmarca en la estrategia municipal de innovación y en la participación del municipio en redes como la Red de Ciudades de la Ciencia y la Innovación o la Barcelona Innovation Valley Alliance (BIVA).
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